El presente análisis examina un grabado ukiyo-e del siglo XIX, obra del maestro Utagawa Kunitsuna II, protagonizado por el célebre luchador de sumo Ootatsu Sekiemon. Lejos de la arena de combate, la pieza retrata al atleta como un ícono social, ataviado con vestimentas de gala y portando espadas, atributos que denotan un estatus equiparable al de la casta samurái.

1859-63. Colección Bujalance
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