Cien aspectos de la luna (Tsuki hyakushi) es una colección de grabados ukiyo-e de Tsukioka Yoshitoshi (1839-1892) cuya temática central es la luna. El artista la concluyó poco antes de morir y está considerada como su obra maestra.

El editor,  Akiyama Buemon fue publicando los 100 grabados en tandas entre 1885 y 1892, y desde entonces ha sido ampliamente reconocida como la obra de madurez de Yoshitoshi.

Con motivo de esta Colección, La editorial “Sans Soleil ediciones”, publicó en 2015, bajo la edición del Profesor de la Universidad de Zaragoza David Almazán Tomas,  un libro de bolsillo con los cien grabados.

Portada del libro «Cien aspectoss de la Luna». Tsukioka Yoshitoshi. Sans Soleil ediciones. 2015.

David Almazán  nos introduce de forma magistral  en la personalidad del genial  Yoshitoshi  y en el significado de cada uno de los 100 grabados de la serie. 

Almazán explica que ”la luna es simplemente un hilo conductor que le permite a Yoshitoshi romper las fronteras de los géneros tradicionales bajo un nuevo concepto de serie de episodios históricos, conviene recordar que en el Japón tradicional las fechas seguían un calendario lunar,…. En cuanto a variedad temática, ésta resulta desbordante, con personajes religiosos, políticos, literarios y mitólogicos,…, la luna sirve como testigo del amplio abanico de conductas protagonizadas por hombres y mujeres”.

El libro resulta muy ameno y proporciona un amplio conocimiento de la cultura, personajes históricos y costumbres de la era Edo en el antiguo Japón.

Al ser un libro de bolsillo resulta fácil llevarlo para poder leerlo en cualquier momento y en cualquier lugar.  Como comenta por separado cada uno de los grabados ukiyo-e, se pueden leer independientemente  sin perder el interés.

Dejo aquí dos de los comentarios sobre las imágenes de Yoshitoshi.

Luna al amanecer en Shibaimachi. Taiso Yoshithosi (1892) Editor: Akiyama Buemon. Colección Bujalance

Luna al amanecer en Shibaimachi

En el periodo Edo (1615-1868) numerosas compañías privadas de teatro kabuki buscaron triunfar en el negocio del ocio en las grandes ciudades, donde instalaron espectáculos permanentes. Notables dramaturgos escribieron y adaptaron atractivas tramas, llenas de sorpresas y giros, para atraer a un público popular que idolatraba a los actores como se hace hoy con las estrellas de Hollywood. Los artistas de ukiyo-e contribuían a difundir la fama de estos actores por medio de sus estampas. Los compradores de grabados eran los mismos que iban a pasar el día en el teatro, esto es, las clases medias de ciudades como Tokio, Kioto y Osaka. Las representaciones duraban muchas horas y se desarrollaban en un ambiente informal, en el que el público comía, bebía, fumaba, hablaba y alternaba. En torno al kabuki había una cultura propia, hedonista y bohemia. Yoshitoshi ambientó esta escena en el barrio Shibaimachi de Tokio, a la salida de las últimas actuaciones, en un ambiente festivo y afable. Este tema también había sido tratado por otros artistas v. en concreto, esta estampa parece estar planteada como un homenaje a la que hiciera Hiroshige en sus Cien famosas vistas de Edo. La gente aparece, casi disipada, como siluetas al fondo de una escena en la que se retrata a una mujer con kimono azul que viene de divertirse toda la noche. En su rostro podemos ver, según la moda del periodo Edo, que lleva las cejas depiladas y llaman la atención sus dientes teñidos de negro, ohaguro, para indicar su estatus de mujer casada. En el maquillaje de los labios observamos que, siguiendo también la antigua moda japonesa, lleva sasabeni, es decir, el labio superior de color carmín y el inferior verde. La representación de la mujer, de medio cuerpo y con una especial atención a los detalles de vestuario y peinado, nos remite al género bijinga de las mujeres hermosas.

Luna en la ciudad de Chöfü. Taiso Yoshithosi (1891) Editor: Akiyama Buemon. Colección Bujalance

La luna de la aldea Chōfū

La luna de la aldea Chöfü, Yoshitoshi dibujó una escena rural nocturna con dos mujeres lavando ropa que hace referencia directa a un famoso poema de Teika. La escena se diferencia del resto de las estampas de la serie por la diminuta escala de las figuras y por el esquemático tratamiento del dibujo. A orillas de un río de límpidas aguas, las aldeanas, usando dos mazas y una especie de gran mortero, golpean unas telas mojadas que luego extienden para secar. Uno puede imaginarse el rítmico sonido de los golpes en la tranquila noche de luna llena. La aldea de Chöfü, cuyo nombre también se lee Tatsukuri, se localizaba en las llanuras de Musashi, cerca de Edo, antiguo nombre de Tokio, y estaba atravesada por uno de los ríos que conforman los llamados «Seis ríos joya” (tamagawa); esto es, la media docena de ríos japoneses famosos por su belleza.

El poema tanka que escribió Teika y que inspira la escena dice:

En Tatsukuri,

las gotas de rocío

por la mañana

en blanqueadas telas.

Aldea de río joya.

Un podcast con una entrevista muy interesante a David Almazán sobre el libro puede escucharla en el siguiente enlace.

Cien aspectos de la luna

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