El kabuki es una de las cuatro formas de teatro clásico japonés. Las otras tres son: el teatro noh, el kyogen y bunraku. Como su nombre indica kabuki significa “el arte de cantar y bailar”. Los caracteres kanji individuales, leídos de izquierda a derecha, significan: ka (cantar), bu (bailar) y ki (habilidad).

Hiroshige, Teatro en Saruwaka-machi, (1848). Editor Sanoki. Colección Bujalance

El kabuki tuvo un gran desarrollo durante los 250 años de paz del periodo Edo (1600–1868). Los gustos culturales de la época, con el crecimiento y poder de la burguesía se reflejan en los magníficos vestuarios de los actores y la decoración de los escenarios de kabuki, y también se muestra en las obras, protagonizadas por héroes que desbordan la realidad y gente normal que trata de reconciliar sus deseos personales con sus obligaciones sociales.

El ukiyo-e está tan relacionado con  el teatro Kabuki que éste representa casi el 70 % de su temática, en la zona de Edo (actual Tokio), y  llega hasta el 90% en la región de Kamigata (alrededor de Osaka)

Kunisada, Entre bastidores y vestuarios en un teatro de reciente apertura, (1856). Editor Izumiya Ichibei. Colección Bujalance

En la entrada anterior de este blog, hablamos sobre la fuente histórica de los ukiyo-e para el teatro de Kabuki. Hace unos días tuve ocasión de escuchar la segunda conferencia de Javier Vives, arquitecto y experto en el teatro de Kabuki que completaba otra conferencia que dio en 2020, en la Fundación Japón.

Animo a los lectores de este blog a escuchar ambas conferencias en youtube, porque constituyen las mejores explicaciones que he visto sobre el teatro kabuki. En ellas descubrirán un sentido de la dramaturgia muy diferente de la concepción de la representación teatral que tenemos en occidente. Vives utiliza numerosos grabados ukiyo-e para hacer comprender sus explicaciones.

Aquí pongo el enlace para ambas conferencias:

El teatro Kabuki

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